Crear una cuenta Todos los campos son obligatorios
Sus mezclas de Hennessy favoritas

Los datos personales aquí recolectados están destinados a Jas HENNESSY & Co quien podrá utilizarlos para propósitos de gestión de clientes y prospección comercial y comunicarlos con este fin a otras entidades del grupo Moët Hennessy en lo que respecta a Hennessy, según las condiciones descritas en nuestra política de privacidad.

Usted dispone del derecho de acceso y rectificación de sus datos personales, así como de oponerse a que estos sean objeto de tratamiento, bajo reserva de justificación con una razón legítima. Igualmente, en cualquier momento puede oponerse sin que medie gasto alguno a que sus datos sean utilizados para propósitos de prospección comercial. Puede ejercer estos derechos contactándonos por mail mediante contact@hennessy.fr o correo postal Jas Hennessy & Co, Service Relation Consommateurs, rue de la Richonne, C.S. 20020, 16101 Cognac Cedex (Francia) .

También puede ingresar con FacebookPor favor, complete todos los campos obligatorios
loading
Su cuenta

Hemos enviado un mensaje a su dirección e-mail.
Por favor active su cuenta en un plazo de 24 horas.

Visite Hennessy.com VOLVER

Por favor introduzca el e-mail que utilizó al inscribirse.

Le enviaremos una nueva contraseña a la mayor brevedad posible.

CANCELAR

Error

Una nueva contraseña acaba de ser enviada a email@gmail.com

No olvide actualizarla en los detalles de su cuenta.

Por favor, introduzca los caracteres que aparecen en la siguiente imagen:
Image CAPTCHA
La noche es nuestra

La noche es nuestra

Al tratarse de mi primera visita a Guangzhou, no tenía ni idea de lo que la noche podía depararme. Me comentaron que Hennessy ya tenía un pie en China, pero quería comprobarlo por mí mismo. Si de verdad quería llegar al corazón de la noche china necesitaba a alguien de allí, y a ser posible alguien que estuviese al tanto de las nuevas tendencias. Y aquí es donde entra en juego Kelvin Wood. Kelvin es barman, además de un maestro coctelero con varios premios a su espalda. El tipo creció en Guangzhou y se conoce la ciudad como la palma de su mano. "Te enseñaré Guangzhou —me dijo la noche que nos conocimos—, solo tienes que seguirme".

La primera parte de nuestro viaje empezó a las 22:00 en Zhujiang Party Pier, un lugar que combina el encanto del río de las Perlas con la arquitectura moderna (de hecho, junto a él hay una antigua fábrica de cerveza). En Zhujiang Party Pier se puede encontrar de todo: de restaurantes italianos a cervecerías alemanas, pasando por bares de sisha. Aunque la verdad es que, más allá de las vistas sobre el río, no me pareció un sitio muy auténtico, así que miré a Kelvin un tanto perplejo. Él sonrió y llamó un taxi. "Me reservaba lo mejor para más adelante, pero vamos a saltarnos unos cuantos episodios para ir al grano", me dijo.

La segunda parte tuvo lugar alrededor de la medianoche, en un lugar llamado Song's Bar que se encuentra en Xingsheng Road, un local bastante nuevo que abrió hace menos de cinco años. El Song's Bar me encantó desde el primer momento. Está fuera de la calle principal, así que no es fácil de encontrar a menos que lo conozcas, y la clientela habitual es mayoritariamente local. Kelvin me presentó al barman, su amigo Saxo, quien nos preparó unos cócteles de Hennessy que nos alegraron la noche. "Guangzhou es una ciudad con mucho que ofrecer", me comentó Saxo. "Mientras que en Shanghai los bares cierran a las 2:00, aquí la fiesta continúa hasta el amanecer. Guangzhou se está convirtiendo en el lugar para divertirse de China. Y si no me crees, ¡date una vuelta por nuestros clubs!".

La tercera parte de nuestro viaje empezó poco después de las 2:00, en Face, un club de altos vuelos en la zona de Yuexiu, claramente el punto de encuentro de los amantes de Hennessy, a juzgar por las botellas de VSOP y XO que había en todas las mesas. Los chinos tienen una forma bastante singular de beber cognac: se lo toman en chupitos, acompañado de fruta fresca y agua. Algo nuevo para mí. Los amigos de Kelvin se reunieron con nosotros más tarde. A eso de las 4:00 nuestros estómagos empezaron a rugir, así que nos fuimos a un restaurante en busca de un festín matutino. "Es el típico sitio en el que les gusta acabar la fiesta a los chinos", me explicó Kelvin. "¡Y es donde sirven la mejor comida cantonesa!"
De vuelta en el hotel y repasando las imágenes de esta noche de fiesta por Guangzhou, me fui a la cama con la clara convicción de que Hennessy domina la noche de China.